Despedidas

Escrito en Erasmus el 3 Agosto 2010

Se va acabando el primer año en Alemania y comienza el turno de las despedidas de los que terminan ahora su año Erasmus. Ruth se curró este vídeo para la despedida de Cris, y la verdad que le quedó muy muy chulo.

Final: Holanda - España

Escrito en Deporte, Erasmus el 2 Agosto 2010

Al fin, el partido soñado por tantos, el partido más importante en la historia de España, el día D, el día de la final de un Mundial de fútbol. Holanda - España. Fuimos a verlo nuevamente a Marktplatz, donde ya no había tanta gente como contra Alemania pero tampoco estaba nada mal. La mayoría, españoles claro y algún que otro holandés que se dejó ver.

El partido fue sufridísimo, con bastante ocasiones para España que no acababan de entrar. Entre el calor que hacía y la tensión algunos estábamos al borde del colapso. En las ocasiones de España se me cortaba la respiración. En las de Holanda, directamente el corazón hasta que finalmente Casillas las desbarataba y entonces no me venía otra cosa a la cabeza que “¡viva la madre que te parió Casillas!” El partido fue sucísimo por parte de los oranges y al final se hizo justicia con un golazo del manchego Iniesta con el que pegué el salto de mi vida y un grito que debió de oírse hasta en Hawaii. ¡¡ CAMPEONES DEL MUNDO !!

Golazo de Iniesta

Ni más ni menos. Lo que tanto habíamos soñado pero nunca nos habíamos creído capaces de hacerlo, ahora era una realidad. Ni Brasil, ni Alemania, ni Holanda ni Argentina: España campeona del mundo.

Campeones del Mundo

Acabamos el partido tan exhaustos y deshidratados como si lo hubiéramos jugado nosotros mismos.

Estefi celebrando el Mundial

La celebración por Darmstadt fue increíble. Increíble por el número de españoles que se sumaron, todos cantando al unísono. No me explico de dónde salieron tantos españoles de repente. Nos dirigimos hacia un túnel en el que inexplicablemente los alemanes tienen costumbre de celebrar sus triunfos. En la boca del túnel era un no parar de coches de españoles que lucían banderas españolas y tocaban el cláxon. Casi todos los coches que pasaban iban con españoles. Parecía como si en vez de estar en Alemania estuviéramos en España. Luego la misma policía cortó el tráfico del túnel y nos invitó a invadirlo. Muy hábiles ellos, así no dábamos ruido en la superficie…

La fiesta continuó en Luisenplatz (la plaza central) y en sus fuentes. Al final hasta los holandeses se nos unieron. Un día memorable.

Al día siguiente fui, como no podía ser de otra forma, con la camiseta de España a clase y todo el mundo nos felicitaba.

Sin duda alguna, el día más feliz en la historia de España.

Campeones de la TU

Escrito en Deporte, Erasmus el 14 Julio 2010

Durante este semestre he participado en el torneo de fútbol de la universidad (Uniliga). La modalidad de juego era un poco rara: se jugaba en un campo de hierba de Fútbol 7, pero sólo con 6 jugadores (5 más el portero), lo que hacía que los partidos fueran bastante cansados. Nuestro equipo se llamaba “El Equipo A” (qué originales) y constaba de dos brasileños, dos italianos, un mejicano y 5 españoles. Pese a la variedad de estilos de juego en nuestro equipo al final logramos desarrollar un fútbol bien elaborado estilo España (paciencia y puro toque) combinado con verticalidad atacante italiano-brasileña. La defensa mejicano-española estuvo brillante, encajando muy pocos goles. En el ataque los goles los pusieron los españoles y brasileños.

Nacionalidades del equipo

Comenzando con 36 equipos (creo), primero vino la fase de grupos, con seis equipos por grupo. En esta fase El Equipo A logró ganar 4 partidos (con goleadas) y empatar un partido, clasificándose para la siguiente fase como primeros de grupo.

La fase final (octavos, cuartos, semis y final) se jugó sorprendentemente toda en un sólo día,  rondando los 30ºC de temperatura, bajo un sol de justicia. El partido de octavos de final fue muy complicado. Empezamos ganando 2-0 pero se complicó la cosa en la segunda parte pues nos remontaron hasta 2-3. En los últimos diez minutos, con la paciencia y tranquilidad necesaria dimos la vuelta al marcador, que quedó finalmente en 4-3 a favor. Al término de este partido los jugadores estábamos ya reventados. Lo que no sabíamos es que todavía tendríamos tres partidos más, y más exigentes encima. Y ya ni podíamos con nuestras piernas.

Entrega de trofeo

Sacando fuerzas de no sé donde, El Equipo A logró clasificarse (por la mínima, eso sí) para semifinales y posteriormente la final. La final comenzó con un gol tempranero a favor pero igualmente se complicó de nuevo, poniéndose 1-2 en contra. Nuevamente en los últimos diez minutos de partido dimos la vuelta al marcador, con un gol de Pau (a lo Iniesta) en la última jugada del partido. El Equipo A se proclamaba campeón. Acabamos exhaustos, deshidratados y con dolores en todo el cuerpo pero mereció la pena.

De izqda. a dcha.: Dani (ES), Jose (ES), Carlos (ES), Paolo (IT), Giuseppe (IT), Pedro (BR), Rafa (MX), Diego (BR), yo (ES) y Pau (ES)

De izqda. a dcha.: Dani (ES), Jose (ES), Carlos (ES), Paolo (IT), Giuseppe (IT), Pedro (BR), Rafa (MX), Diego (BR), yo (ES) y Pau (ES)

En el acto de entrega de trofeos el director de la sección de deportes de la TUD nos entregó el trofeo. Me llamó la atención que nos pidió disculpas por el mal estado de las instalaciones debido a que había una obra próxima a los campos. Las instalaciones contaban con cuatro preciosos campos de hierba natural perfectamente cuidada. Y todavía se disculpó…

Mordiendo la copa

Como premio nos entregaron la copa de campeones, que quedará expuesta con la correspondiente inscripción en las vitrinas de algún edificio de la TU, un balón, un descuento en una tienda deportiva y unas camisetas.

Semifinales: Alemania - España

Escrito en Deporte, Sociedad el 9 Julio 2010

Tras un partido agónico contra Paraguay nos enfrentamos en semifinales contra la temida Alemania, la mejor selección del mundial hasta el momento. El partido no podía tener más morbo: Alemania, la mejor hasta el momento y subcampeona de Europa contra España, la campeona de Europa. Y encima ver el partido en Alemania… Así que nos juntamos todo el grupo de estudiantes españoles, más otros españoles que viven en Darmstadt y fuimos a ver el partido en plena boca del lobo: En la plaza central de Darmstadt (Marktplatz) en la que durante todo el mundial han dispuesto dos pantallas gigantes. Por supuesto estábamos rodeados de una multitud de cientos y cientos de alemanes.

Marktplazt

Lejos de haber problemas entre ambas aficiones, el comportamiento no pudo ser más ejemplar. Los españoles, a pesar de ser claramente minoría hacíamos más ruido que los alemanes, cosa que les dolía en el alma y respondían cantando aun más fuerte. El ambiente fue sencillamente espectacular. Se me ponía la piel de gallina cuando Alemania sacaba un córner y todos gritaban como si estuvieran seguros de que iban a meter gol.

El momento mágico de la noche llegó cuando Puyol metió ese golazo de cabeza que suponía el 1-0. Entonces toda la plaza se quedó callada excepto el grupo de españoles que estábamos en mitad de la plaza y que nos pusimos a saltar y gritar como posesos. Fue algo apoteósico.

Al acabar el partido, más de lo mismo. Los alemanes se retiraron de la plaza, resignados ante una España muy superior, mientras los que estábamos por allí no parábamos de celebrar.  Joaquim Löw, seleccionador alemán aparecía en las pantallas de televisión quitándose el sombrero ante el juego de España. Los comentaristas deportivos se rendían en elogios.

Entre tanto había varios periodistas tomándonos fotos. Fotos que hoy (día siguiente al partido) han aparecido publicadas en los periódicos locales de Darmstadt y alrededores.

Foto periódico

Lo que sin duda me parece tremendamente admirable es el civismo y caballerosidad de los alemanes. No sólo no tuvimos ningún problema en la plaza pese a estar hombro con hombro, sino que además diría que los alemanes disfrutaron del ambiente tanto como nosotros y en cierto modo disfrutaron con esa rivalidad que creamos cantando más fuerte. Obviamente ningún español trató de provocar, simplemente de disfrutar de la fiesta, que es de lo que se trataba pues no es más que un juego al fin y al cabo. Al final del partido se fueron cabizbajos y resignados ante una España muy superior, y muchos (y digo muchos) no dudaron en felicitarnos por las calles. Nos paraban, nos hablaban, nos decían “enhorabuena” y que deseaban que España ganase el Mundial. Realmente la mayoría así lo quiere. Si algo me ha quedado claro durante estos 10 meses que llevo aquí es que a los alemanes les encanta España y, como dice la siguiente canción que hicieron expresamente para el partido, somos como su segunda patria.

Y es que en este país se respira respeto como en pocos sitios. En este país se puede ir a animar a España aun cuando está echando del mundial a la selección nacional y acabar encima haciendo amigos. Esta mañana al ir a la universidad he visto un coche con una bandera española cubriendo todo el capó, y otras dos en los laterales. Me pregunto qué le hubiera pasado a ese coche en la situación inversa, es decir, con la bandera alemana en territorio español después de haber caído en la semifinal de un mundial. Nada bueno seguro. Pero no sólo en España: en Inglaterra sin ir más lejos sería impensable siquiera ponerte una camiseta roja.

Haciendo amigos

Detalles de la noche mágica y del día siguiente hay muchos. Desde un alemán que nos felicita en un perfecto español en el autobús hasta una anciana que me pregunta en el supermercado si soy español y me felicita. Mi compañero de piso indio, que no sabe ni qué es fuera de juego, dice que se vio obligado a ver el partido completo porque nunca había visto a nadie jugar tan bien al fútbol. Según dijo expresamente “los españoles hacían maravillas con la pelota”.

Grupo de españoles celebrando

Sin duda una noche memorable, de las que disfrutamos todos como niños. Y es que le pese a quien le pese, no hay en España ni una sola cosa que nos una tanto como la Selección Española. Podría decirse que no hay ni tan siquiera un sólo motivo que nos haga a tanta gente feliz al mismo tiempo, seas andaluz, catalán, madrileño, gallego, vasco, canario o vivas en la otra parte del mundo. Cuesta encontrar a lo largo de la historia de este país un momento en que millones de personas, al mismo tiempo, por el mismo motivo y en todas partes salgan a las calles a celebrar.

Ayer y durante todo el mundial, millones de personas olvidan sus problemas y simplemente se alegran porque gana la selección. Esa es la magia del fútbol.

Calorazo

Escrito en Darmstadt el 2 Julio 2010

¿Quién dijo que en Alemania hacía frío?

El tiempo a 2 de Julio de 2010

Desde que comenzó el verano, en Darmstadt rondamos y sobrepasamos todos los días temperaturas de 30ºC, que no hacen precisamente agradable el momento del estudio. Por las noches ya es difícil dormir y no sólo ya por el calor sino también por la fauna de insectos que  me visita cada noche colándose a través de la ventana.

Octavos de final: España - Portugal

Escrito en Darmstadt, Deporte el 30 Junio 2010

Tras la complicada fase de grupos en la que nos llevamos algún sustillo, finalmente logramos el pase a octavos como primera de grupo, evitando así a la siempre temida Brasil y enfrentándonos a la también siempre complicada selección portuguesa.

Nos juntamos todos en Marktplatz, españoles y portugueses, frente a las pantallas gigantes. El ambiente fue espectacular, la plaza y los bares estaban llenos de aficionados de ambos países ataviados con vestimentas de los respectivos colores.

Plaza de Marktplatz

Cuando llegó el gol de Villa estalló el júbilo entre los españoles que estábamos allí.

Al final todo salió bien, y ahora a por Paraguay, que seguro que no nos lo pone fácil.

Después del partido

Selva Negra y Suiza

Escrito en Viajes el 12 Junio 2010

El fin de semana del 22 y 23 de Mayo, aprovechando que el 24 era fiesta en Alemania, hicimos un viaje corto pero intenso. Nos juntamos 10 personas y alquilamos dos coches, que es la forma más barata y más eficiente de viajar fuera de Alemania. El recorrido que hicimos fue: Darmstadt-Freiburg-Basilea-Zurich-Cataratas del Rin-Constanza-Darmstadt.


Ver mapa más grande

La primera ciudad en visitar fue Freiburg im Breisgau (Friburgo de Brisgovia en castellano). Está situada a unos 240 km de Darmstadt pero tardamos unas tres horas debido a que una buena parte de la autovía estaba en obras y no se podía ir a más de 70 kmh. Esta ciudad es conocida como la puerta a la Selva Negra, pues está próxima a ella y presume de ser la ciudad con el mejor clima de Alemania. La ciudad estaba muy animada pues es un lugar muy turístico. Además hacía un tiempo estupendo. Es curioso que a lo largo del centro de la ciudad fluye un canalillo de agua de apenas 40 cm de ancho y nada profundo. Este canal va literalmente por medio de las calles más transitadas y como uno se despiste un poco se cae en él. Los niños se entretenían paseando barquitos por el canal.

Canal de Agua en Friburgo

Tras dar una vuelta por Freiburg y comer plácidamente en un parque, retomamos el viaje hasta Basilea. A 70 km de Freiburg, Basilea está ya en Suiza pero justo en la frontera entre Alemania, Suiza y Francia. No se puede decir que la ciudad no esté estratégicamente situada… De hecho el aeropuerto de Basilea es conocido como el EuroAirport y sirve a los tres países mencionados. Depende de la puerta por la que uno salga está en un país o en otro.

Francia por allí, Alemania por allá

Francia por allí, Alemania por allá

Basilea, como digo, está ya en Suiza y por tanto fuera de la Unión Europea. Es la primera vez en mi vida que he salido de la UE. Aunque parezca extraño, Suiza no forma parte de la Unión Europea y por supuesto no usa el Euro, sino el Franco Suizo. Como sabíamos que Suiza es carísimo, planeamos el viaje para no tener que pagar en suelo suizo salvo el inevitable peaje que te hacen pagar nada más cruzas la frontera: 30€ por coche y válido durante un año. Eso sí, la circulación de ciudadanos europeos en Suiza es totalmente libre, por lo que no tuvimos que enseñar DNI, ni pasaporte ni nada.

Basilea no es una ciudad excesivamente atractiva pero sí muy tranquila, excesivamente tranquila. Apenas había gente por la calle y por supuesto nada de tráfico. Eso sí, un montón de tranvías. Dimos una vuelta por Basilea, callejeando incluso (fue lo más bonito) y regresamos al hostal donde nos comimos unas tortillas de patatas que llevábamos preparadas mientras veíamos la final de la Champions que se disputaba en el Bernabéu.

Basilea

Al día siguiente cogímos de nuevo el coche rumbo a Zúrich, a 85 km de Basilea. Zúrich es el fiel reflejo del nivel de vida suizo. Decir cochazos es decir poco, pues era un no parar de descapotables y coches deportivos (Ferraris, Porsches…) Al entrar a la ciudad un cansino que iba detrás de nuestro coche nos pitaba en todo semáforo antes de que se pusiera en verde. Por supuesto Zúrich está plagado de edificios de bancos.

Ahora bien, Zurich es una ciudad preciosa. Cierto es que el tiempo también acompañaba (hacía calor de verdad). La ciudad se extiende a lo largo del río Limmat (Limago en castellano). Las casas se agolpan a las laderas de este río.

Río de Zúrich

Pero lo más llamativo sin duda es que este río desemboca en plena ciudad en el Lago de Zúrich, un lago enorme del que sólo se intuye el final gracias a que se ven los Alpes (nevados) al fondo. El lago estaba repleto de cisnes y los suizos tenían en él sus barcos. Unos aprovechaban el día dando una vuelta en velero, otros haciendo piragüismo o hasta algún valiente se bañaba. Como la ocasión merecía la pena, estuvimos un buen rato sentados en un muelle disfrutando del paisaje y tomando el sol, que falta nos hacía. Al final algunos hasta nos quemamos…

Lago de Zúrich

Comprobamos también que Zúrich no está pensada para el turisteo pues en pleno centro histórico no había ni siquiera una tienda en la que comprar una postal. Tanto habíamos planeado no gastarnos un euro en Suiza, que no tuvimos ocasión de gastar unos pocos francos suizos que habíamos cambiado por si las moscas. Al final los gastamos comiendo helados :D

La siguiente parada del viaje fue para ver las Cataratas del Rin, cerca ya del Lago Constanza (otros 50 km). Este sitio está todavía en Suiza. Aquí sí que había mucha gente visitando el lugar. Lo curioso es que en mitad de la catarata hay un peñón al que se puede llegar y subir.

Cataratas del Rin

Tras ver las cataratas fuimos a la ciudad de Constanza (otros 67 km), situada a orillas del Lago Constanza. Esta ciudad es curiosa porque una parte de la ciudad está en Alemania y la otra parte está en Suiza. Hubo un momento en que estábamos buscando aparcamiento por la ciudad en la parte alemana y llegamos sin quererlo a una línea fronteriza con Suiza. Al final aparcamos en Suiza. Pero se podía atravesar la línea sin más. Claro que, menudo lío debe ser, que en una parte de la ciudad la moneda oficial sea el Euro y en otra el Franco Suizo.

Frontera Alemania-Suiza

Línea fronteriza entre Suiza y Alemania en Constanza

El Lago Constanza (en alemán Bodensee) es el lago más grande de Europa y hace frontera entre Alemania, Suiza y Austria. Es tan grande que no se ve ni se intuye el final.

Lago Constanza

Aunque en Suiza se hablen hasta cuatro idiomas, el idioma oficial en la parte que visitamos es el alemán, aunque es cierto que los suizos tienen un acento especial y pronuncian demasiado la erre.

Finalmente volvimos a Darmstadt recorriendo 340 km.

¿Cómo funciona una impresora de inyección de tinta?

Escrito en Tecnología, Videos el 5 Junio 2010

Vista desde mi ventana

Escrito en Darmstadt el 5 Junio 2010

¿Puede estar más verde?

Vista desde mi ventana

Compárese con esta otra foto tomada el 14 de Diciembre:

Vista desde mi ventana

ESA Tournament

Escrito en Darmstadt, Deporte el 2 Junio 2010

Este pasado fin de semana sucedió algo totalmente inesperado que no olvidaré nunca. Una serie de circunstancias se dieron para que este fin de semana haya sido tan genial como lo ha sido.

Para empezar, del 27 al 30 de Mayo se celebraba en Darmstadt la Schlossgrabenfest, un festival que se celebra todos los años por estas fechas en Darmstadt. Cortan las calles de los aledaños del castillo y ponen casetas de comida y bebida, hay conciertos… etc. El día inaugural, jueves, me pasé a ver qué tal estaba la cosa. Y allí fue donde conocí a tres españoles que trabajaban en la sede de Madrid de la Agencia Espacial Europea (ESA). La ESA tiene sedes en varios países de Europa: en España, en Holanda, en Italia, en Francia y en Alemania, precisamente aquí en Darmstadt (y en Colonia).

European Space Agency

¿Qué hacían pues tres españoles que trabajan en Madrid, en Darmstadt? Al parecer la ESA organiza todos los años un campeonato deportivo entre las sedes de Europa y cada año en una ciudad distinta. La casualidad quiso que este año fuera en Darmstadt y habían venido tres días para jugar el campeonato de fútbol en representación de la sede de Madrid, llamada ESAC (European Space Astronomy Center).

Hablando con estos tres chicos nos comentaron que su equipo (ESAC) andaba bastante justos de jugadores para jugar el torneo, y nos invitaron a ir de reservas por si necesitaban más piernas. Y así lo hicimos Pau, Carlos y yo. Nos presentamos el sábado en el campo de juego y pronto comprobamos que la cosa era más seria de lo que pensábamos. Nos comentaron que el torneo tenía más de 30 años de historia y que el ESAC nunca lo había ganado. Los equipos participantes eran:

El torneo se jugaba en modo “liguilla”, de tal manera que cada equipo jugaba cuatro partidos. Al final, pese a que en un principio eramos reservas acabamos jugando en tres partidos. La primera jornada (sábado) acabó con los resultados 2-1 a favor contra Holanda y 2-0 a favor contra NASA. Llegados a ese punto sólo era necesario ganar uno de los otros dos partidos para proclamarse campeón. Pero el siguiente partido era contra el temido equipo de los italianos, vigente campeón en los últimos años y que todos los años aguaba la fiesta a los españoles (para variar). El partido se puso muy de cara con un 2-0 a favor pero en la segunda parte se complicó con un gol italiano (en fuera de juego) 2-1. Los minutos finales fueron de infarto pero al final hubo final feliz y el ESAC se proclamaba campeón por primera vez.

Campeones

Fue entonces, tras cantar “campeones-campeones” y ducharnos en cerveza cuando comprendimos que a pesar de ser un torneo para pasarlo bien, nuestro equipo llevaba esperando ganarlo mucho tiempo y por ello estaban todos tan orgullosos y contentos.

Campeones

El último partido, ya sin jugarnos nada, sin tensión y con un diluvio, fue contra la sede de Darmstadt (ESOC) y perdimos 3-1.

Pero lo mejor estaba por llegar. La noche del Domingo había cena con todos los participantes en el torneo, tanto masculinos como femeninos. La cena era en un restaurante con barra libre de comida y bebida y música en directo, todo pagado por la ESA. Ahí el ambiente ya era mucho más distendido y agradable entre todos los miembros de todos los equipos. Se realizó también la entrega de trofeos. El momentazo fue cuando nos nombraron campeones y todos cantamos el “campeones-campeones” o el “viva españa”.

Cena de campeones

En realidad no jugamos tan bien el torneo, simplemente supimos a quién teníamos que sobornar :)

El del polo rojo es el señor árbitro

El del polo rojo es el señor árbitro

En definitiva lo pasamos estupendamente bien con un grupo de personas que nos acogieron genial, como si realmente fuéramos parte del equipo. Luego nos enteramos que no eramos los únicos “mercenarios” (como nos llamaban) dentro del equipo. Y nosotros estamos muy orgullosos de haber puesto ese grano de arena para que por primera vez el ESAC ganara el torneo. Muchos nos agradecieron haber  hecho ese esfuerzo, pero en realidad los que lo tenemos que agradecer somos nosotros. ¡Muchas gracias equipo!

Con la Copa de Campeones